MANOS QUE CURAN
¿Qué es la osteopatía?

Juan R. Villaverde

En cierto sentido existe muy poca diferencia entre la quiropráctica y la osteopatía, de hecho se les suele confundir y hablar indistintamente de una y de otra.
La osteopatía es un sistema terapéutico basado en el diagnostico y tratamiento de las afecciones mecánicas y morfológicas del organismo. Terapia manipulativa que actúa sobre las estructuras del cuerpo ( esqueleto, músculos, ligamentos, vísceras, cráneo y tejido conectivo) para aliviar el dolor, mejorar la movilidad y restablecer con efectividad la salud natural.
El sistema funciona como una unidad funcional, todos sus sistemas son interdependientes, órganos, sistemas, emociones, mente, todos ellos son mutuamente interdependientes. En consecuencia los problemas que afectan a una zona orgánica o estructural al final afectarán a la zona emocional y viceversa. También y de un modo similar cualquier problema o lesión que no se haya tratado correctamente puede estar interfiriendo en otras estructuras y por medio de la ley de adaptación del organismo, crear alteraciones a distancia.
El estrés ya sea emocional o físico, puede causar que los músculos se contraigan, malgastando energía y haciéndolos menos elásticos, de modo que sean más propensos al daño. Unos músculos tensos también pueden impedir el buen riego sanguíneo, relajando estos músculos puede haber un buen riego sanguíneo. Pero el problema muchas veces no radica en la tensión de los músculos, sino que es lo que provoca que estos músculos estén tensos. La Osteopatía busca la causa que esta creando este síntoma. Como cuando aparece un dolor en la muñeca, ó en el codo, ó en el hombro, normalmente estos síntomas solo son dolores referidos por alteraciones en la zona cervical, la mayoría de estos casos son problemas que han de solucionarse tratando la columna cervical.

Historia de la osteopatía:

Es a Andrew Taylor Still (1828-1917) que se debe el descubrimiento de la osteopatía.
Médico y cirujano, hijo de un pastor-medico, rápidamente se desilusionó de los medios terapéuticos de los que disponía.
La profundidad de sus creencias religiosas y el fallecimiento de su mujer y dos de sus hijos a consecuencias de un epidemia de meningitis provocan en él la búsqueda de los medios que en toda seguridad, Dios había dejado a los hombres para su sanación.
Entonces, Still pasó numerosos años buscando y estudiando la anatomía y lo que se sabía en esos tiempos de la fisiología.
En 1874 se produjo la genial intuición que debía determinar posteriormente toda su carrera y el porvenir de la osteopatía: observando un esqueleto, tuvo la idea de que una de las claves del buen funcionamiento de un órgano debía obligatoriamente de ser que este órgano tuviese relaciones mecánicas equilibradas con las estructuras que lo rodean y que las estructuras que lo componen estuvieran también en armonía entre ellas.
Dicho de otra forma, para que un articulación o una víscera pueda funcionar normalmente, ninguna perturbación debe actuar sobre ella.
A. T. Still entonces formuló el axioma siguiente: "La estructura gobierna la función", reconociendo, por otro lado, la inervación y la circulación que fluye hacia algún órgano o se va de él, como los factores principales susceptibles de modificar su función.
En otros términos: todo lo que es susceptible de interferir entre la inervación de un órgano (sea por excitación o sea por inhibición de las vías nerviosas) y la circulación de un órgano (isquemia o congestión), así como las relaciones mecánicas intrínsecas o extrínsecas de dicho órgano, producirá obligatoriamente un disminución o un anomalía de las capacidades funcionales de ese mismo órgano.
Estos principios llevados a la práctica, se mostraron muy fecundos y la reputación de Still se expandió rápidamente en todos los Estados Unidos.
En 1892, A. T. Still fundó la American School of Osteopathy, primera escuela seguida de muchas otras.
La Osteopatía tuvo un notable expansión, dado que por si misma ofrecía ya un medio terapéutico lógico y sumamente eficaz en un época en la cual la medicina oficial tenia poco que ofrecer.
El principio era muy simple, pero la práctica difícil: ante cualquier trastorno, enfermedad, el osteopatía intentaba con sus manos de encontrar lo que podía perturbar la función del órgano sintomático.
La Osteopatía fue reconocida por cada Estado de los Estados Unidos como un medicina con pleno derecho y los Osteópatas poseen los mismos derechos que los alópatas.
En 1917 un alumno de Still, J. M. Littlejohn, volvió a Inglaterra y fundó la British School of Osteopathy.
Es a través de Inglaterra que se implantó la Osteopatía en Europa y sigue todavía así hoy en día para todos aquellos que desean aprender la Osteopatía tradicional.
La Osteopatía es un medicina natural que tiende a dar al hombre la plena posesión de su potencial físico y psicológico.
Se sirve de un técnica terapéutica cuyo meta es la de rearmonizar las relaciones de movilidad y de fluctuación de las estructuras anatómicas por medio de maniobras precisas.
Para el profesor Irwin Korr, eminente fisiólogo americano: "El hombre es antes que todo un cerebro que precisa de un sistema músculo-esqueleto para expresarse.
Este sistema en si necesita ser nutrido y purificado, y la sangre tiene ese importante papel.
A su vez, la sangre, necesita también ser fabricada, purificada y tiene que transportar todos los nutrientes necesarios para cada célula.
Este es el papel excepcional de la maquinaria visceral que responde a estas necesidades.
La columna vertebral es el eje de la vida, el sostén que reúne a través de sus estructuras anatómicas propias, por un lado las estructura de la medula y por otro, parte el cerebro con todas las células del cuerpo".
Es interesante destacar que la vida depende de la sangre y sus componentes fluídicos dentro del cuerpo humano.
Andrew Taylor Still hace cien años, afirmaba ya que la regla de "la arteria era primordial", las zonas mal vascularizadas se vuelven zonas donde la "función" esta inhibida.
El papel de la Osteopatía es pues el de intervenir sobre las "estructuras" necesarias para restablecer la "función".
Por tanto es imperativo conocer la jerarquía de estas funciones así como sus perfectas interferencias.
Por consiguiente, la Osteopatía considera al paciente como un personalidad única.
En primer lugar se preocupa del individuo y no de sus síntomas y de aquí el importante papel de la entrevista y de la anamnesia.
En segundo lugar pone en práctica la semiológica osteopática, precisa, suave, adaptada, teniendo en cuenta todos los parámetros personales de los pacientes (morfología, temperamento, ademanes, mímicas, entorno psíquico y físico, etc).
En tercer lugar, utiliza la clínica sintomática clásica esto con el fin de ejercer un medicina reactiva especifica y cualitativa.
La Osteopatía es pues un acercamiento al hombre como ejemplar único, dentro de un desequilibrio psicofisiológico, a través de "la mano del terapeuta".
La meta final de la Osteopatía es pues de permitir que el paciente se encuentre de nuevo libre sobre sus bases cualesquiera que sean, y empezar no sólo a existir sino a ser.